Reto 30 días de Amor Propio

 Casi termino de leer el libro Las mujeres que aman demasiado y siento que ese libro fue escrito para mí. Poco a poco voy a ir desarrollando historias y quizás así entiendan muchas de las cosas que les digo. Y si han leído este libro, cuéntenme: ¿qué fue lo que más les marcó de él?

He decidido hacer este reto para ayudarme a fomentar mi amor propio. Y si alguien quiere unirse, aquí estoy para leerte 🤍

Día 1: escribe 5 cosas que ames de ti.



Amo mi perseverancia

Con todo lo que implica ser una persona que lucha y lucha cuando se propone algo, o cuando una idea se le mete en la cabeza y no descansa hasta lograrlo. Creo que es una de mis mayores cualidades. Hasta ahora, mi perseverancia me ha ayudado a cumplir varias metas en mi vida y también a salir de momentos muy difíciles. Es una de esas virtudes de las que todo el mundo debería sentirse orgulloso, porque seguir adelante cuando todo pesa también es una forma de valentía.

Amo mi forma de amar

Es muy pura. Yo, si te amo, te amo hasta el final. Nunca pienso en nadie más, ni siquiera considero una opción mirar hacia otro lado. También he aprendido a amarme de esa manera: sincera y profundamente. Sigo trabajando en ello todos los días. En otro post hablaré sobre mi historial romántico… podría considerarse todo un dramón, la verdad.



Amo mis hobbies

No sé si esto cuenta exactamente como algo que amo de mí, pero todas las series que he amado, las pequeñas cosas a las que he dedicado mi tiempo, mis gustos y mis espacios seguros, han sido una parte importante de mi vida. Me han acompañado, me han dado felicidad y, muchas veces, también refugio.


Amo a mi familia

Ahora mi familia es mi esposo y mi hijo, pero también amo profundamente a mi mamá y a mis hermanos. Amo a las personas cercanas que han compartido conmigo momentos buenos y malos. Los llevo siempre en mi corazón, porque son la razón por la que este mundo se siente más bonito y más cálido.



Amo mi forma de cuidarme

Antes lo hacía escondiéndome en el negativismo extremo, y ahora entiendo que, en el fondo, era una manera de protegerme. Porque si yo misma me lastimaba primero, sentía que nadie más podría hacerme daño. Ese fue el escudo que usé durante mucho tiempo. Pero ahora estoy aprendiendo otra forma de cuidarme: con amor, paciencia y compasión. Estoy aprendiendo a tratarme como siempre quise que alguien más me tratara.



Tal vez amarnos no sucede de un día para otro. Tal vez es esto: escribirnos bonito, reconocernos, perdonarnos y volver a elegirnos una y otra vez.

Gracias por estar aquí y leer un pedacito de mi corazón. Nos vemos en el día 2 🤍

Sueanny Quezada

No hay comentarios:

Publicar un comentario