Hace unas dos semanas llevamos a nuestro Gustavo a la playa. Tenía nueve meses y, aunque obviamente habíamos pensado en llevar todo lo necesario, una cosa es imaginarte cómo será viajar con un bebé y otra muy distinta es estar ahí, con la arena hasta en los lugares más inesperados, intentando mantener sus horarios y descubriendo que hay cosas que simplemente no habías previsto. 😂
Así que después de nuestra pequeña aventura playera, hoy quiero compartirte cinco cosas que deberías tomar en cuenta si estás pensando viajar a la playa con tu bebé.
Porque sí, viajar con un bebé puede ser maravilloso… pero también puede convertirse rápidamente en una expedición de supervivencia si no vas preparada.
1. Si tu bebé tiene menos de seis meses, piénsalo dos veces 🌞
Esta es probablemente la primera recomendación que tendría en cuenta.
Los bebés menores de seis meses son especialmente sensibles al calor y a la exposición directa al sol. El documento que revisé recomienda evitar la exposición solar directa, especialmente durante las horas de mayor riesgo, y priorizar siempre la sombra, la ropa ligera y un gorrito que proteja su carita y cuello.
Por eso, si tu bebé todavía es muy pequeño, yo personalmente preferiría esperar para llevarlo a disfrutar de la playa o, si el viaje es inevitable, extremar muchísimo las medidas de protección.
Con Gustavo esperamos hasta los nueve meses y aun así estuvimos muy pendientes de que no estuviera expuesto directamente al sol durante demasiado tiempo.
Y algo MUY importante: no cubras completamente el cochecito con una manta o una muselina para protegerlo del sol. Aunque parezca una buena idea, puede atrapar el calor en el interior y aumentar peligrosamente la temperatura. Es mucho mejor utilizar la capota, una sombrilla o un parasol que permita una buena circulación de aire.
2. Lleva comida que aguante el calor 🥭🍌
Este consejo nació directamente de nuestra experiencia.
Si tu bebé ya come alimentos sólidos, prepara con anticipación algunas frutas y alimentos que puedan conservarse bien durante el viaje y evita llevar cosas demasiado delicadas que puedan dañarse fácilmente con el calor.
Nosotros cometimos el pequeño error de llevar algunos duraznos pensando que sería práctico… y bueno, se nos dañaron en la costa.
Así que aprendí la lección: para la playa, mientras más sencilla y resistente sea la comida, mejor.
Y si llevas alimentos que necesitan refrigeración, asegúrate de contar con una forma adecuada de mantenerlos fríos. La playa no perdona.
3. Juguetes para la arena: sí o sí 🪣🏖️
Aunque nuestros bebés todavía sean pequeños y probablemente pasen buena parte del tiempo gateando, mirando todo a su alrededor y tratando de llevarse la arena a la boca —porque, aparentemente, la arena también es comida según ellos 😂—, unos cuantos juguetes pueden hacer toda la diferencia.
Lleva baldecitos, palitas, moldes y juguetes de plástico adecuados para su edad.
Además de entretenerlo, la playa puede convertirse en un espacio increíble de exploración sensorial. La arena, el agua y las diferentes texturas ofrecen estímulos que ayudan al desarrollo motor y cognitivo, siempre con supervisión.
Eso sí: prepárate para recoger juguetes llenos de arena durante todo el día. Es parte del paquete.
Mi pequeño truco para la arena
Y aquí viene uno de esos trucos que descubrí siendo mamá: la maicena.
Cuando el bebé está lleno de arena y llega el momento de cambiarlo, puede ser desesperante intentar quitarla porque se queda pegada en todas partes.
A mí me funcionó utilizar un poquito de maicena para ayudar a desprender la arena de la piel antes de limpiarlo.
Eso sí, como cualquier polvo cerca de un bebé, hay que evitar que lo inhale y tener especial cuidado de no aplicarlo cerca de la cara. Y si hay irritación en la zona del pañal, lo más prudente es limpiar con agua dulce y utilizar una crema protectora adecuada. El documento, de hecho, desaconseja el uso de talco en bebés por el riesgo de inhalación.
4. Ropa cómoda y un buen traje de baño 👒🩱
Para mí esto es indispensable.
Lleva ropa fresca, cómoda, ligera y de preferencia que cubra buena parte de su piel.
Y algo que recomiendo muchísimo es comprarles un traje de baño tipo camiseta, de esos que cubren brazos y torso. Me parece mucho más práctico para proteger su piel mientras están disfrutando de la playa.
También lleva un gorrito que cubra bien la cabeza, la cara y, si es posible, el cuello.
La idea es que el bebé esté fresco, cómodo y protegido, no convertido en un pequeño tamal playero.
Y recuerda: la ropa es una ayuda, pero la sombra sigue siendo fundamental.
5. No llenes el cochecito de colchas para que duerma 😴☀️
Este fue uno de los consejos del documento que más me llamó la atención porque es de esas cosas que hacemos con la mejor intención.
Uno piensa: “Está haciendo calor, pero si le pongo una mantita encima estará protegido del sol”.
El problema es que una tela cubriendo el cochecito puede impedir la circulación del aire y hacer que la temperatura aumente rápidamente en su interior.
Así que, si tu bebé se queda dormido en el cochecito, no lo cubras completamente con mantas o colchas.
Busca una zona con sombra, mantén una buena ventilación y utiliza la capota o accesorios diseñados específicamente para proporcionar sombra sin bloquear el aire.
Y si van a dormir fuera de casa, también ayuda llevar algún objeto que le resulte familiar, como su saco de dormir habitual o algo que forme parte de su rutina de sueño. Los objetos conocidos pueden ayudar a que el bebé se adapte mejor a un ambiente nuevo.
Bonus de mamá: arma un pequeño kit de emergencia 🩹🧴
Este no estaba originalmente entre mis cinco tips, pero después de viajar con Gustavo creo que merece una mención especial.
Lleva un pequeño botiquín para el bebé.
No necesitas llevar media farmacia, pero sí tener a mano lo que tu pediatra haya indicado para tu bebé, además de los productos básicos que normalmente utilizas.
Si tu bebé toma algún medicamento de manera habitual, el documento recomienda llevarlo en su envase original, con la información visible y suficiente cantidad por si surge algún retraso o imprevisto durante el viaje.
Y, sobre todo, antes de viajar, pregunta a su pediatra qué deberías incluir en el botiquín según su edad y sus necesidades.
A nosotros en el viaje le paso un accidente a mi esposo y tuvimos que ir a la clínica, así que nunca esta de mas estar prevenido.
Al final, la playa con un bebé no tiene que ser perfecta 🌊🤍

Creo que eso fue lo que más aprendí con nuestro viaje.
Cuando viajas sola, probablemente piensas en qué ropa llevar, qué vas a comer, dónde vas a dormir y listo.
Cuando viajas con un bebé, llevas prácticamente la casa completa en una maleta. 😂
Pero tampoco se trata de intentar controlar absolutamente todo.
Se trata de ir preparada, protegerlo del sol y del calor, llevar lo esencial y aceptar que probablemente algo se te va a olvidar, algo se va a derramar y tu bebé va a terminar comiéndose un poquito de arena aunque hayas hecho todo lo posible para evitarlo.
Las vacaciones con un bebé no tienen que seguir una rutina militar. También son una oportunidad para descubrir el mundo juntos, siempre priorizando su seguridad y bienestar.
Y después de nuestra primera aventura playera con Gustavo, puedo decir que sí: viajar con un bebé es otra historia… pero también es una historia que vale muchísimo la pena vivir. 🥰🌊
¿Y tú? ¿Cuál ha sido ese tip de mamá que descubriste después de viajar con tu bebé y que ahora consideras indispensable?
Cuando viajas sola, probablemente piensas en qué ropa llevar, qué vas a comer, dónde vas a dormir y listo.
Cuando viajas con un bebé, llevas prácticamente la casa completa en una maleta. 😂
Pero tampoco se trata de intentar controlar absolutamente todo.
Se trata de ir preparada, protegerlo del sol y del calor, llevar lo esencial y aceptar que probablemente algo se te va a olvidar, algo se va a derramar y tu bebé va a terminar comiéndose un poquito de arena aunque hayas hecho todo lo posible para evitarlo.
Las vacaciones con un bebé no tienen que seguir una rutina militar. También son una oportunidad para descubrir el mundo juntos, siempre priorizando su seguridad y bienestar.
Y después de nuestra primera aventura playera con Gustavo, puedo decir que sí: viajar con un bebé es otra historia… pero también es una historia que vale muchísimo la pena vivir. 🥰🌊
¿Y tú? ¿Cuál ha sido ese tip de mamá que descubriste después de viajar con tu bebé y que ahora consideras indispensable?




















