Mi calificación
⭐⭐⭐⭐☆ 4/5
Si ya viste todas las películas de Studio Ghibli y quieres profundizar en de dónde obtuvo Miyazaki las ideas y cómo creó esos pequeños mundos que tanto nos fascinan, este libro es para ti.
¿Qué verás en el libro?
Hay películas que uno mira y simplemente disfruta. Y después están las películas de Hayao Miyazaki, esas que terminan y te dejan con la sensación de que acabas de visitar un lugar que no sabías que existía.
Eso es lo que siempre me ha pasado con las películas de Studio Ghibli. Hay algo en ellas que no sé explicar del todo:
- los paisajes,
- los personajes,
- la comida,
- los silencios,
- los pequeños detalles…
Todo parece tener vida propia.
Por eso, cuando leí El mundo invisible de Hayao Miyazaki, de Laura Montero Plata, sentí que estaba haciendo algo que me encanta: volver a mirar películas que ya conozco, pero esta vez con otros ojos.
Y creo que esa es precisamente una de las cosas más bonitas que me dejó este libro.
Miyazaki nunca creó “solo” personajes femeninos
Una de las cosas que más me llamó la atención fue volver a pensar en sus protagonistas femeninas.
Chihiro, Nausicaä, Sophie, Kiki, San… son personajes muy diferentes entre sí, pero tienen algo en común: no necesitan que un hombre venga a salvarlas para que su historia tenga sentido.
Y ahora que lo pienso, eso es bastante revolucionario.
Sus historias no giran alrededor de encontrar al príncipe azul. Giran alrededor de crecer, equivocarse, descubrir quiénes son, tomar decisiones y aprender a enfrentarse al mundo.
Chihiro, por ejemplo, empieza siendo una niña asustada que no quiere abandonar a sus padres y termina convirtiéndose en alguien capaz de enfrentarse a un mundo completamente desconocido.
Y quizás por eso estas protagonistas se sienten tan reales. No son perfectas. Tienen miedo. Se equivocan. Lloran. Pero siguen adelante.
Detrás de la magia hay muchísimo trabajo
Creo que esta fue una de las cosas que más me sorprendió del libro.
Uno puede mirar una película de Miyazaki y pensar que toda esa magia simplemente nació de una imaginación extraordinaria. Pero detrás de ella existe investigación, referencias culturales, literatura, historia y una enorme cantidad de trabajo.
Laura Montero Plata dedicó años a estudiar la obra de Miyazaki y hasta aprendió japonés para poder acceder directamente a fuentes originales.
Y después de saber eso, resulta difícil volver a mirar una película de Ghibli de la misma manera.
Porque empiezas a preguntarte:
- ¿De dónde salió este personaje?
- ¿Por qué este escenario es así?
- ¿Por qué esta historia se cuenta de esta manera?
- ¿Qué significa ese espíritu?
- ¿Qué hay detrás de esa escena que parecía simplemente bonita?
Y ahí entendí algo: la magia de Miyazaki no está solamente en lo que vemos, sino también en todo lo que no vemos.
Una mezcla extraña que funciona perfectamente
Otra de las cosas que me encantó descubrir fue la cantidad de influencias que existen detrás de sus películas.
Hay mitología japonesa, folclore, literatura occidental, aviación, tecnología, historia…
Es una mezcla que, en teoría, podría resultar completamente caótica.
Pero en las películas de Miyazaki todo parece encajar.
Quizás esa sea una de las razones por las que sus historias pueden sentirse tan japonesas y, al mismo tiempo, tan universales.
Puedes no conocer el Teatro Noh, la mitología japonesa o todas las referencias culturales que aparecen en sus películas y, aun así, sentir algo cuando ves El viaje de Chihiro o La princesa Mononoke.
Y eso me parece maravilloso.
Y entonces está la comida…
Tengo que admitirlo: esta parte me encantó. Y yo amo comer. 😂
Porque si hay algo que caracteriza a las películas de Studio Ghibli es que la comida se ve absurdamente deliciosa.
Pero el libro me hizo pensar que la comida no está ahí simplemente para hacernos querer comer.
Cocinar, compartir una comida, preparar algo para otra persona… son formas de demostrar cariño, de crear hogar, de cuidar.
Y creo que eso explica por qué esas escenas se sienten tan especiales.
No necesitamos que un personaje diga “te quiero” para entender que quiere a alguien.
A veces basta con verlo preparar una comida.
Y quizá esa es una de las grandes habilidades de Miyazaki: conseguir que algo tan cotidiano como cocinar, caminar bajo la lluvia o sentarse a comer pueda convertirse en un momento memorable.
Después de leerlo, quiero volver a ver todas las películas
Creo que esa es la mejor forma de saber si un libro sobre cine realmente consiguió algo:
que después de cerrarlo quieras volver a ver las películas.
Y eso fue exactamente lo que me pasó.
El mundo invisible de Hayao Miyazaki no hizo que las películas que amo fueran diferentes. Hizo algo mejor: me enseñó a mirar aquello que antes no sabía que estaba ahí.
Ahora sé que detrás de una heroína hay una reflexión sobre la independencia y el crecimiento.
Detrás de un paisaje puede existir una referencia cultural.
Detrás de un plato de comida puede haber una forma de hablar sobre el cuidado.
Y detrás de una historia aparentemente sencilla puede existir una cantidad enorme de investigación y pensamiento.
Tal vez por eso las películas de Miyazaki envejecen tan bien.
Porque cuando somos niños podemos verlas y maravillarnos.
Cuando crecemos podemos entenderlas de otra manera.
Y cuando volvemos a ellas después de muchos años, descubrimos algo nuevo.
Para terminar…
No creo que este sea un libro solamente para quienes son fanáticos de Studio Ghibli.
Creo que es para cualquiera que alguna vez haya terminado una película de Miyazaki y se haya quedado pensando: “¿Por qué esta película me hizo sentir tantas cosas?”
Porque quizá ahí está el verdadero mundo invisible del que habla el libro.
No es solamente todo aquello que Miyazaki escondió dentro de sus historias.
También es todo aquello que nosotros descubrimos cuando estamos preparados para mirar un poquito más allá.
Y ahora tengo una necesidad bastante urgente:
volver a ver El viaje de Chihiro.
Esta vez, prestando atención a todo lo que antes no sabía que estaba mirando. 💚
¿Y tú? ¿Qué película de Studio Ghibli volverías a ver con otros ojos después de conocer todo lo que existe detrás del universo de Miyazaki?

